Jun 03

LA KINESIOLOGIA

De regreso a la kinesiología

BIENESTAR – 05/29/2007Juan Fernando Merino/edlpNueva York — Hace unas cuantas décadas la figura del kinesiólogo era muy conocida y reconocible en Latinoamérica, sobre todos entre los practicantes y aficionados al fútbol: era el señor que salía corriendo con un maletin pequeño repleto de vendas y ungüentos cuando alguno de los integrantes del equipo sufría un puntapié en exceso rudo, se desgarraba un músculo o sufría un esguince…
Con los años la figura del kinesiólogo fue dando paso a la de los “preparadores físicos”, los “dietistas” y demás personal al servicio de los deportistas de élite; por otro lado la disciplina en sí de la kinesiología se fue opacando con la aparición de numerosas teorías, ciencias y prácticas para maximizar el bienestar corporal y disminuir los quebrantos de salud y estado anímico…
Hasta que hace un tiempo algunos estudiosos del tema volvieron a abordar la kinesiología, a recalcar sus muchas virtudes y a ensalzar la manera tan fluida en que combina los sistemas de salud de Oriente y Occidente para ayudar a conseguir eficiencia espiritual y relajación corporal… Tal es el caso del breve pero muy explicativo y útil libro “Kinesiología” de Petra Gensler, que con una muy cuidada traducción al español presenta ahora la editorial Edimat.
Para quienes nada saben o todo han olvidado sobre la kinesiología, quizás sería conveniente volver al origen y explicar lo que es y lo que no es, enfatizando que va muy pero muy lejos de sólo paliar el dolor de un futbolista que acaba de recibir una patada en la espinilla.
De hecho el concepto de la kinesiología, que se deriva de los términos griegos “Kines” movimiento y “Logos” aprendizaje, fue desarrollado en los años 60 por el quiropráctico estadounidense George Goodheart como un instrumento de diagnóstico y una forma de terapia. Según nos cuenta la autora del mencionado libro, Goodheart eligió ese concepto ya que su método tenía que facilitar la recuperación de la movilidad corporal, energética y mental.
En esencia, nos explica Gensler, “es un método terapéutico y de autoayuda integral para niños y adultos que se basa en diferentes orígenes. Su componente fundamental proviene de la quiropráctica y de la medicina tradicional china (MTC), pero las investigaciones sobre neourología y estrés también representan un papel muy importante”.
Las ventajas y aplicaciones son numerosísimas: A nivel físico ayuda en la reducción o la eliminación del dolor, mejora la coordinación de los músculos y el desarrollo psicomotriz y colabora con los desbloqueos vertebrales y contracturas musculares. Regula las funciones de los sistemas corporales y mantiene al cuerpo con un buen tono vital.
Además, como explica el investigador Juan José Palomino en el portal de Internet Esfera Azul, “a nivel bioquímico nos da información sobre la nutrición y suplementos que favorecen al sistema en la recuperación celular y biológica. Y a nivel psíquico, nos ayuda a conectar con sucesos del pasado que pudieran obstaculizar nuestras acciones en presente y libera la tensión emocional que acompaña todo proceso de dolor, evolutivo y crítico”.
Por su parte Gensler en su volumen enfatiza la salud global por medio de la kinesiología, ya que se considera a las personas como “tríadas”, es decir, como una trinidad, que son los pilares sobre los que descansa la salud. A saber:
Estructura (músculos, ligamentos, tendones, huesos y articulaciones).
Metabolismo (todos los procesos bioquímicos del cuerpo, como la desintoxicación, el aprovechamiento y la eliminación de los alimentos).
Psique (pensamientos y sentimientos).
La autora, en su esfuerzo por orientar a los lectores para lograr una armonía entre el cuerpo y el espíritu, revela como en sus numerosos años de trabajo en clínicas y seminarios ha tenido que enfrentar constantemente los efectos negativos del estrés y ha encontrado en la kinesiología un vehículo ideal para enfrentarlo. “Cada vez más gente padece dolores físicos y corporales, como problemas de sueño, contracturas o, en general, bajos niveles de energía. Es necesario hacer algo para no llegar a este punto. Pero también los métodos de autoayuda son beneficiosos para los problemas ya existentes. La kinesiología es un método largamente practicado y es el más adecuado para controlar el estrés cotidiano y su consecuencias”.
A lo largo de este volumen, Gensler describe detalladamente y con la ayuda de numerosas fotografías, los ejercicios para aprender a relajarse eficazmente y a aprovechar la potencia mental. Aquí los interesados podrán ponerse al día en cómo relajar la mandíbula, favorecer la digestión, soltar las contracturas del cuello, paliar el estreñimiento y liberar las vértebras, entre muchas otras cosas.
Informes sobre el libro en www.edimat.es.